sábado, 24 de enero de 2009

Bahia de Illa Grande-Rio de Janeiro-Guarapari

Bueno como hace mucho que no publicamos una entrada, van tres historias en una...
Estubimos en aguas de Illa Grande do Sul desde el 28 de diciembre, por lo que al dia que salimos hizo 20 dias que estuvimos en este paraiso. Ya volvio Joni de ver a su familia de Brasil, y desde hace 15 dias nos esta acompañando Mauro, un amigo de Buenos Aires. Nos despedimos de este lugar visitando las bahias del sur de la isla. Estuvimos por todos lados, este lugar es increíblemente bonito y placentero. Hay que buscar tu lugar, puesto que sobre todo en fines de semana se llena de barcos a motor brasileros, y cuando digo que se llena se llena. Pero siempre existe un rincón unico y tranquilo para vos. Igualmente solo estan de 1100 a 1700 hs, después te quedas solo. En estos dias conocimos a Oscar del velero Azul, que esta por aquí con dos de sus hijas y una amiga de una de ellas (Maria, Manuela y Verónica) con los cuales compartimos una cena de pizzas y pollo con papas en la ensenada de Sitio Forte. Excelente compania. Abrazos Oscar y buen regreso a Bahia Blanca. Luego de un abastecimiento en Angra dos Reis iniciamos nuetro periplo rumbo a las playas del sur (que estan abiertas al océano, lo cual hace difícil fondear según de donde sople) La primera que fuimos se llama Praia de Proveta. Aquí parece que la gente es tan religiosa, que el unico bar que vende alcohol esta al final de la playa, y a este lugar le dicen la “Punta del Diablo”. Esta noche como no, soplo muy fuerte y nuestro fondeo fallo, con lo cual tubimos maniobrar y preparar otro fondeo (anclas y cadenas) en total oscuridad. Parece que el ancla que teniamos como principal (obiamente ya no es mas principal) una CQR de 27 kilos, no funciona bien en arena, y ahora descubrimos lo que quieren decir las siglas de CQR (Cuidado Que Resbala), asi que la proxima compra en rio va a ser una Danfort. Esa noche tiramos la Almirantazgo y una Danforth de 15 Kg que tenemos y pasamos la noche sin problemas.
Al otro dia nos fuimos a otra playa que se llama Paranaioca, y que decir... increíble... Estabamos solos, fondeados delante de una playa de 1 Km de largo... toda para nosotros. Al final habia un rio donde nos bañamos y limpiamos la ropa con agua dulce, que tanto se extraña a bordo... como los indios. Con Joni nos fuimos de exploración rio arriba, saltando de roca en roca, de cascada en cascada, bosques, inmensos y vírgenes bosques tropicales... Como explicarles lo salvaje que era esto....
La proxima fue una playa llamada Lopez Mendez. Aquí pasamos otra noche y al otro dia nos fuimos a hacer surf a el extremo que estaba mas abierto al mar, para al medio dia cruzar a la isla de George Grego donde comimos al medio dia en medio de una bahia rocosa y solitaria. Le siguió la correspondiente siesta, y luego decidimos pegar el salto a Rio de Janeiro. Preparamos todo, desinflamos el dinghi (Zodiac, Gomon, bote auxiliar) amarramos todas las cosas que suelen volar adentro del Club y con el atardecer pusimos rumbo este, dirección Rio. A la mañana del domingo 18 de enero nos recibe un rio nublado con su Cristo Redentor y su Pan de Azucar. El club donde amarramos esta increíble. Tiene piscina, sauna humedo y seco, internet, electricidad y encima cuesta 17 reales por dia. Ese dia descansamos y al otro dia yo sali temprano para hacer los tramites del barco en Capitania dos Portos y comprar las cartas que nos faltaban del norte de Brasil. Intentamos visitar el Cristo redentor, pero nuestro presupuesto no nos permite pagar el asenso, asi que nos conformamos con mirarlo de abajo. Onibus pra Ipanema, donde pasamos todo el dia tirados en la arena, y por la noite nos fuimos a cenar en uno de sus de restaurantes.
Al dia siguiente decidimos descansar todo el dia en el Club Naval de Charitas y por la noche invitamos a cenar a Susy, una navegante tranmundista que nos ayudo muchísimo en nuestra estadia en rio, y a una pareja de franceses que viajaban con sus cuatro hijos con rumbo sur.
Y asi paso Illa Grande, y paso Rio y ahora después de 48 hs y poco de travesia llegamos a una ciudad que se llama Guarapari. Estamos abarloados (amarrados a otro barco) a un Schooner (barcos de paseo muy tipicos en brasil) en el cual nos estan dando de cenar, beber y estar aquí sin pedir nada a a cambio. Todavía creo que no asimilo tanta hospitalidad... La verdad es que parece que el mundo no esta podrido del todo... Bueno me voy con mis nuevos amigos a terminar las botellas de vino que se abrieron y a comer un freijao que hicieron para ellos, pero que comparten con nosotros. Para mañana les prometi un asado en su barco...
No hay posibilidad de contarles o transmitirles la cantidad de sentimientos y momentos unicos que nos va dejando este viaje.... Espero que lo poco que escribo les pueda transmitir una pequeña porcion de todo lo que nos esta pasando. Que mas se le puede pedir a la vida.... Salud para todos...............................................
PD: Aca van un monton de fotos, asi que no se pueden quejar...

Bahia de Illa Grande-Rio de Janeiro-Guarapari